Siempre hay tiempo para sonreír, vivir,
salir a sentir.
Con ligereza de la belleza, esa delicadeza de una sonrisa,
que empapa alegría, contagia felicidad, tranquilidad.
Vergüenza debería darnos, no darnos el tiempo de mostrarnos lo bello de la alegría,
no sentirla vacía de colores, formas y emociones.
El amor tiene tantas facetas y nos cerramos a ton pocas de ellas.
El amor trascendente de barreras, banderas,
transversal en forma, color, estilo y pensares.
Cuesta menos dejarse agasajar que vivir aproblemado.

Advertisement