
El único lugar, por así decirlo, donde la ironía sentido, es en la vida humana. El simple hecho de razonar la palabra en sí, que en sÍ misma se sustenta, que da a entender o desentender a su propio gestor y es difícil entenderse cuando todo es un desorden. En vueltas y vueltas, palabra susurran en pensamientos presa de los actos y todo lo podemos conversar con nuestra consciencia y rápidamente se entromete el inconsciente. Instintivamente cuando uno escapa de los actos, viene el razonar, quien muchas veces nos lleva a soñar, por un lado nuestro inconsciente de ordenes estructuradas, el consciente masticando y modificando las primeras y el corazón dando vuelta todo lo demás .
Cambios, jamas mas subestimados, es cambiar la forma de vestir y caminar, mostrando seguridades y falencias al unísono. Los cambio tienen una existencia crucial, marcan el vivir y despertar cada día a construir presente, a hacer realidad cada segundo y construir cada latente red de pensamientos únicas y múltiples. El aspecto, la superficie de nuestra persona y nada es al azar.
En un pequeño rato he nublado mis disgustos, intoxicandolos, bocanada tras bocanada de cigarrillo, dándome la calma de no pensar, viendo danzar acompañando la suave música y girando en el aire, supliendo compañía y conversando sin hablar. Feliz me hace darme cuenta que en esos silencios de la cabeza de pensamientos giratorios concluían en que hay cosas tan importantes por las cuales sonreír, a pesar de los impases cotidianos, que nadie está exento de ellos. Lo maravilloso que es vivir intensamente, darse el tiempo y las ganas para ello. El corazón en mi revolucionó mi espectro , me llevó a vivir una realidad única con sus trancas y pormenores, pero propia, mutua, única, íntima.
Es por ello que le dedico con gran amor a las personas hacen la vida un nuevo sol, lo mas bello de mi sentir y cuanto pueda ofrecer y pasar los tragos amargos valorando aun mas los buenos y bellos de ellos.
A Catalina quien me dio el conocimiento de la ciencia y sentimiento.

